Gran Torino tiene una escena que me encanta.
El viejo (Clint Eastwood) entra en su taller. Rebusca entre herramientas para prestarle una a su pupilo.
El chaval alucina con el arsenal y dice:
— Buah, yo no tengo tantas herramientas. Así no se puede hacer nada.
Respuesta:
— Sabes, un hombre tiene más de 50 años para reunirlas.
Silencio.
Y reflexión.
Hoy la mayoría quiere resultados de adulto experimentado… con la experiencia de un adolescente.
Quieren el taller completo sin haber trabajado ni para el primer destornillador.
Excusas, las de siempre:
— No tengo recursos.
— No tengo tiempo.
— No tengo herramientas.
Claro que no lo tienes todo hoy. No toca.
Toca elegir con claridad qué quieres construir. Y sumar una herramienta cada vez. Año tras año. Sin cambiar de objetivo cada Navidad.
Porque si lo haces, dentro de 50 años tendrás tu propio taller lleno.
Pero si no sabes qué estás construyendo, da igual lo que hagas. Acabarás con nada.
Por eso lo que te falta no es tiempo.
Es claridad.
[ LIBRO ] Claridad Ancestral (12,95 €)
Léelo si quieres llegar a viejo con algo que te sientas orgulloso.
Pero si prefieres ser un yayo que habla de fútbol, mejor guarda tus eurillos para las quinielas.
Abrazo.