¿Tus padres son millonarios?
Probablemente no.
Y si lo son, ¿lo eran tus abuelos? ¿Tus bisabuelos?
Seguramente tampoco.
Porque hasta el más millonetis que ves en Instagram, si rebobina dos generaciones, se encuentra con un antepasado cagando detrás de una cabra.
Y eso si tenía cabra.
La vida es una carrera de relevos que empezó hace 200.000 años. Cada generación corre lo que puede, sufre lo que le toca y, si tiene suerte, le pasa una mejor posición a los siguientes.
Algunos llevan un par de vueltas de ventaja.
¿Y?
¿Vas a quedarte llorando por eso?
Porque eso es lo que hacen los siempre perdedores.
Los que creen que por haber nacido una casilla detrás tienen derecho a que los de delante les esperen o les den la ficha.
Los que defienden el reparto de la riqueza (de los demás, claro), mientras no han sido capaces de generar ni un euro por sí mismos.
Tengo una propuesta mejor:
En vez de esperar a que te regalen la vida que no te has ganado…
Hazte tú el primer millonario de tu familia.
Porque alguien tiene que serlo.
Y si no eres tú, será otro.
Y ese otro, sí: te alquilará tu tiempo.
A 12€/hora.
Con suerte.
Por eso lee esto:
[ LIBRO ] Claridad Ancestral (12,95 €)
Es la mejor inversión que puedes hacer.
Abrazo.