Tu cerebro es como un motor diesel que siempre está encendido.
Aunque no te des cuenta.
Cuando comes, cuando vas al baño, cuando duermes, cuando conduces. Siempre está rumiando algo.
Un problema pendiente.
Una conversación antigua.
Una fantasía inútil.
Un miedo imaginario.
Y si intentas dejar de pensar, no puedes.
¿Lo has probado?
Te sientas a no pensar nada y ¡zas!
Te asalta una idea. Un recuerdo.
No puedes apagar tus pensamientos.
Pero sí puedes afinarlos.
¿Te imaginas tener el superpoder de elegir de qué se obsesiona tu cabeza?
Pues puedes.
Tu mente se entrena igual que un algoritmo: se alimenta de lo que le das.
Si le das basura… amplifica basura.
Si le das claridad… amplifica claridad.
Por eso hay gente que parece genio. Y otros que viven anclados en bucles de estupidez.
No es talento.
Es elegir lo que entra en la cabeza.
Así que dale de comer algo mejor:
[ LIBRO ] Claridad Ancestral (12,95 €)
Léelo una vez. Dos. Tres. Las que haga falta.
Porque cuanto más lo leas, más se entrena tu cabeza para pensar mejor.
Y cuanto mejor piensas, mejor te va la vida.
Abrazo.