Llevas años comiendo cucarachas y ni lo sabías.
Bueno, técnicamente cochinillas.
Pero vamos, que son unos bichos asquerosos.
El carmín E-120, ese color rojo que ves en yogures, caramelos, bebidas, gominolas, helados, cerezas brillantes y hasta en cosméticos, se consigue triturando el cuerpo seco de la hembra de este insecto.
Sí. Triturado.
Sí. Para que te lo metas en tu boca.
¿Lo están ocultando?
Que va, sólo que lo llaman de otra forma: “colorante natural”, “carmín”, “ácido carmínico”…
Todo correcto.
Y como no, que no falte una etiqueta bien grande de: “ALTO EN PROTEÍNAS”.
Vaya, ahora todo es “proteína”, venga de donde venga.
Y es que una cosa es que no te digan la verdad,
y otra muy distinta es que no quieras saberla.
Comer lo que todo el mundo come,
creer lo que todo el mundo cree,
pensar como todo el mundo piensa…
Claro que sí.
Vivir en la ignorancia es lo mejor, así que mejor ni se te ocurra leer esto:
[ LIBRO ] Claridad Ancestral (12,95 €)
No vaya a ser que descubras otra mentira más.
O peor aún:
Que empieces a pensar por ti mismo.
Abrazo.