Cafetería nueva en mi ciudad.
Bonita, limpia… pero con una decoración peculiar.
Papel pintado con estampados antiguos, muebles desparejados, platos de cerámica con flores, cojines bordados…
Le pregunté a la dueña por la estética y me respondió, emocionada:
— Siempre soñé con tener una cafetería que se pareciera al salón de mi abuela.
Y ahí está el problema.
Otro caso más de alguien que cayó en uno de los consejos más erroneos:
“Sigue tu pasión.”
“Haz lo que te ilusione.”
¿Y sabes qué?
A la gente le da igual lo que a ti te apasione.
La clave no es perseguir tu pasión.
Es detectar la pasión de los demás y alinearla con la tuya. No al revés.
El que tiene que amar el diseño de la cafetería es el cliente. Porque él paga.
Y si no paga, no hay café, no hay ilusión y no hay abuela que lo salve.
Así que, antes de montar algo, hazte una pregunta más útil:
¿Qué pasión tienen mis clientes y cómo puedo alinearme con ella?
Para responder a eso, necesitas claridad.
[ LIBRO ] Claridad Ancestral (12,95 €)
Eso o sigue montando proyectos bonitos para ti… e irrelevantes para los demás.
Abrazo.