“No, si lo importante es la salud, la familia, ser feliz…”
Qué bonito. Qué poco útil.
También es importante hacer lo que te gusta, claro. Como los oficinistas soñando con jornada intensiva, los investigadores académicos con leer o el español promedio con ir a la playa con su sandía y sombrilla en agosto.
¿Para qué sirve el dinero si no es para disfrutar?
Exacto. Para eso. Pero ojo.
Porque cuando la vida te traiga un revés —que lo hará—
Cuando te despidan, te enfermes seriamente o te quedes solo…
Entonces el único comodín que marcará la diferencia es el dinero.
El que tienes.
O el que sabes generar.
Y ahí es donde se ve quien era un palurdo y quien ha hecho los deberes.
Porque hay quien sabe darle al dinero la importancia que tiene.
No más. Pero tampoco menos.
Por eso no te falles y lee esto:
[ LIBRO ] Claridad Ancestral (12,95 €)
La mejor inversión que puedes hacer.
Abrazo.