En lo que a inversiones se refiere, la mayoría está muy mal asesorada.
Lo típico: compran un coche macarra, financiado a 8 años, y acaban comiendo arroz blanco cinco veces por semana.
Todo por haber hecho caso al cuñado de turno. Ese que se sabe de memoria la cláusula de rescisión de Lamín Yamal pero no tiene ni idea de cuánto paga de luz.
O peor: hacen caso al iluminado de YouTube que, en 56 segundos y con una pegadiza música de fondo, te asegura que se ha forrado sin riesgo y desde el móvil.
Escucha: todos los resultados de inversiones se rigen por la misma fórmula. Imagínate un triángulo equilátero con tres vértices:
LIQUIDEZ x RENTABILIDAD x RIESGO
Y no se puede tener todo.
Como una manta corta: si te tapas los pies, pasas frío en el cuello. Si te tapas el cuello, se te congelan los pies. Punto.
Así que si una inversión es muy rentable y líquida… será arriesgada.
Si es muy segura… olvídate de que te dé pasta o de poder sacarla cuando quieras.
¿Lo entiendes? Pues ahora piensa qué vértice del triángulo necesitas más tú.
Porque ese vídeo aleatorio de TikTok no sabe ni tu edad ni lo que se mueve en tu cuenta del banco.
Yo invierto según la fórmula, y me va mucho mejor que al 90% de la gente.
Pero oye, haz lo que quieras.
Como si no quieres comprar un libro que habla de claridad mental.
[ LIBRO ] Claridad Ancestral (12,95 €)
Una inversión de muy bajo riesgo.
Abrazo.